Sí acepto o si quiero. Son palabras que se pronuncian en un ritual de de expectativa, ilusión y en un ambiente festivo y de celebración.
Lo grande de estas palabras la realidad significa compromiso, compartir la vida, los sueños, los espacios, los gustos y disgustos y diseñar un proyecto de vida.
Se acostumbra decir que casarse es encontrar su media naranja. La verdad es que los dos son naranjas completas que aprenden a llevar una vida compartida y a construir cosas nuevas para los dos.
Es una etapa de adaptación en la que se van estableciendo hábitos que van a permanecer en la vida de pareja.
Que se está adaptando a una nueva vida. Tener disposición para reconocer que hay cosas en su comportamiento para cambiar y
aprender a tolerar algunos hábitos.
Adaptarse al otro, no tratar de cambiarlo o corregirlo. Esforzarse para que las cosas marchen bien con entusiasmo, creatividad y alegría.
Ser humilde ofrece buenos resultados y evita conflictos.
Expresar los sentimientos es importante. Llegar a acuerdos, cuando se discuta. Mantenerse calmados y unidos en los momentos difíciles.
Revivir la pasión con la mano de la creatividad para no caer en la rutina. Acuerdos claros con el manejo del dinero, compartir las tareas del hogar.
Saque tiempo para salir en pareja y divertirse. No olvide los detalles y los elogios. Permítase que cada uno tenga sus espacios. Dialogue lo suficiente.